CUENTOS, RELATOS Y PENSAMIENTOS

Escribir es vivir

miércoles, 25 de abril de 2012

DESCUBRIENDO CACERES



Mis ojos esperaban ver otra cosa, he de reconocerlo, al llegar a la ciudad, recorrimos  en coche  las afueras, todo me pareció igual a cualquier otra ciudad, tiendas, viandantes, coches en busca quien sabe el que, si alzabas la mirada podía contemplar  torres, de otros tiempos lejanos, que embellecían el cielo azul y despejado, calles empinadas que dejaban entre ver algún resquicio del pasado. Nos fuimos adentrando por esas empinadas calles, guiados por las señales  que nos marcaban la dirección a los hoteles, apenas podíamos circular  por ellas, debido a su  estrechez,  poco a poco fuimos adentrándonos  en un  pasado más lejano al que acabábamos de recorrer. Como por arte de magia vislumbramos un lugar para aparcar nuestro auto y así lo hicimos, decidimos buscar a pie, el lugar donde alojarnos, no tardamos mucho en encontrado. Un pequeño hotel en unas de las calle aledañas al centro de la ciudad, este fue nuestro primer contacto con las gentes de la ciudad, gente de aspecto provinciano, amables y dispuestos hacernos la estancia agradable.
Fuimos a por nuestro equipaje para acomodarnos en la que por un día iba a ser nuestra casa. La habitación era pequeña pero poseía todo lo necesario para poder descansar. Por un momento mi mente se disperso y comenzó a  pensar en lo poco que necesitamos para vivir y lo mucho que nos complicamos la vida por querer poseer mas, Imaginé a esas personas que viajan en busca de experiencias y pasan de habitación en habitación. Me pregunte cuantas personas habrían dormido en aquella cama y por que circunstancias. Seguro que como nosotros, muchos de ellos sería para conocer la ciudad, otros por negocios, y otros… quien sabrá porque
Tras descansar un poco decidimos que ya era hora de empezar a descubrir la  ciudad que tan buena prensa tiene. Para no ir dando palos de ciego pedimos consejo al conserje del hotel que muy amablemente nos informo de todo lo que había que ver y donde podíamos probar la comida tradicional de la zona, para que no nos perdiéramos nos dio un mapa donde nos señalo esos lugares. La ciudad no es grande, así que en un día podríamos verla.
Tras caminar un  poco empezamos a entusiasmarnos con todo lo que nuestros ojos iban viendo y empezamos a fotografiar. Menos mal que con las nuevas tecnologías, no había miedo de que se acabara el carrete, de no haber sido así, en la primera hora de nuestro paseo se nos habrían acabado todos.
Por fin llegamos a la tan esperada Plaza Mayor, me quedé sorprendida porque esperaba que fuese como todas las que hasta entonces había visto, pero en esta ocasión pude descubrir otro tipo de arquitectura a la que mis ojos no estaba acostumbrados  pero poco a poco fui degustando cada rincón de aquella Plaza, que mezclaba casas encaladas con edificios históricos de piedra que en tiempos lejanos fueron levantados, como la Torre de Bujaco y el Arco de la Estrella Nos sentamos en una terraza a tomar un refresco y poder contemplar con mas calma cada rincón de aquella plaza. Rápido me di cuenta, que en ella no vivían gente adinerada, ya que las fachadas encalada necesitaban una buena mano de pintura para lustrarlas. Sus balcones estaban carcomidos por el paso de los años, los paseantes que por ella transcurrían era de todo tipo de condición social pero predominaban sus gentes provincianas, se notaba en sus buen vestir, perfectamente ataviadas  con sus mejores galas para sentarse en una terraza a compartir un café y unas buenas charlas con las amigas.
Fotografiamos cada rincón de aquella hermosa plaza, con la que poco a poco nos fuimos familiarizando y cada vez que la mirábamos  nos iba pareciendo mas bella.
Después de nuestro refrigerio  empezamos a patearnos todo el casco antiguo  de la ciudad, fue hermosa la experiencia, cada rincón te transporta a diferentes etapas del pasado de la ciudad. Su núcleo urbano que remonta al año 34 a. c. con la fundación de la Colonia romana Nova Caesarina por Cayo Norbano Flaco, de esta época se conserva el Arco de Cristo o Puerta del Río. El paso de los cristianos y los árabes. Fue reconquistada por Fernando II y se fundan los Fratres de Cáceres La ciudad fue arrebatada a los cristinos por un caudillo almoárabe reconstruyo las murallas que conservan sus basamentos romanos
La ciudad se incorpora al reino de León el día de San Jorge patrón de Cáceres, a partir de esta fecha se construyen numerosos palacios y casas solariegas girando en torno a dos núcleos. La Plaza de Santa María y la Plaza de San Mateo, que alcanza su mayor esplendor en los siglos XV y XVI, sobre todo con los Reyes Católicos,
También dejaron sus huellas otras minorías en el que podemos encontrarlas en el Barrio Judío conocido como Judería Vieja donde contemplar sus empinadas calles y pequeñas casas junto a la muralla para aprovecharla como muro de la casa.
En el siglo XVIII encontramos las últimas construcciones como el Arco de la Estrella considerado como la puerta más importante de la Ciudad.
Como podéis comprobar, a trabes de este pequeño resumen, con la riqueza que nos encontramos al pasear por el casco Histórico de Cáceres.
Y para terminar un   paseo  por sus calles comerciales, divididas en  tres zonas, la comercial donde pudimos encontrar las mejores tiendas de ropa y zapatos, la gastronómicas donde degustamos los mas exquisitos platos extremeños y la de copas donde terminamos degustando sus elaborados cócteles todos ellos con nombres de los diferentes lugares de la ciudad.
Y como el día fue intenso, dormimos como los propios ángeles, zambullidos entre las sabanas, con cánticos de campanas que nos sumergió en  un profundo y reparador sueño,




jueves, 22 de marzo de 2012










Hay días en los que te sientes nostálgica,
en los que no sabes que hacer,
en los que estas enfadada con el mundo,
en los que todo te parece injusto,
en los que te gustaría desaparecer,
pero hay una inmensa mayoría de días que te comerías el mundo,
gracias a estos días sigo viviendo, anelando, descubriendo, amando, soñando, escribiendo...
La vida es bella a pesar de que en muchas ocasiones nos la pinten fea.
Feliz Día hermosa primavera........



jueves, 8 de marzo de 2012

LA HISTORIA DE LA HERMOSA FLOR DE PRIMAVERA

Cuando la primavera estaba a punto de despuntar, en medio de un trigal con apenas unos centímetros de altura, comenzó a nacer una flor.
Poco a poco fue creciendo, hasta llegar a su plenitud. Era una hermosa flor  de color carmesí,  que a pesar de los vientos y lluvias de la primavera permaneció intacta, iluminando a todo aquel que pasaba por allí.
Algunos les molestaba que tanta belleza estuviera  en medio  de aquel hermoso trigal. La pisoteaban, y  humillaban, pero ella  con más fuerza, se agarraba a la tierra  y  volvía a levantarse  para seguir iluminando a todos los que pasaban por allí.
Con la llegada del verano y el trigo en toda su plenitud la arrancaron de la tierra a la hermosa flor, a pesar de ser devorada, ella no se extinguió, porque dejo sus semillas  en la tierra, a la espera de otra hermosa primavera….

martes, 6 de marzo de 2012

VA POR VOSOTRAS, AMIGAS ESTUPENDAS









Me gustaría contaros una historia preciosa, de esas que te hagan reír, soñar, pensar  y un montón de cosas más.
Pero lo único que se me ocurre es deciros a todas las mujeres que habéis  pasado a lo largo de mi vida dejándome un trocito de vuestra  esencia, GRACIAS,
GRACIAS A TODAS POR SER TAN GUAPAS, INTELIGENTE, SOÑADORAS Y ESTUPENDAS,
GRACIAS POR FORMAR PARTE DE VUESTRA LISTA DE AMIGAS,
GRACIAS POR ENSEÑARME  A VER EL LADO BUENO DE LA VIDA,
GRACIAS POR ESCUCHAR MIS QUEBRANTOS,
GRACIAS POR GUIARME EN ESTE LARGO CAMINAR,
GRACIAS  POR COMPRENDERME Y PERDONARME,
GRACIAS POR HACERME REIR, SOÑAR, Y  APRENDER,
GRACIAS POR CORREGIRME CUANDO ME EQUIVOCO,
GRACIAS POR  EXISTIR MUJERES ESTUPENDAS.
OS QUIERO A TODAS TAL Y COMO SOIS.

jueves, 1 de marzo de 2012

ADIOS PARA SIEMPRE MI QUERIDO CIGARRILLO




Aquel maldito día en que te conocí… ya hace veintiocho años, que te acomodaste en mi vida, así como quien no quiere la cosa.
 Fue  poco a poco, como cualquier relación que se precie.  
Al principio me lo hiciste pasar mal, cada vez que te absorbía un mareo me embriagaba, de  tal modo que tenía que pararme durante unos minutos, agachar la cabeza y esperara a que se pasara
 Cuando se lo comentaba a mis amigas, que ya eran expertas en el tema, se reían y me decían que era normal, que no me preocupase, todo era cuestión de tiempo.
Recuerdo aún aquel aroma que desprendías, era lo que mas me gustaba de ti, olor que poco a poco deje de percibir, esto es como cuando utilizamos un perfume, al principio lo percibimos perfectamente, pero con el paso de las horas nuestro olfato se acostumbra a el y dejamos de apreciarlo.
¡Que importante me sentía contigo!, cuando en las reuniones con amigos te cogía con especial cuidado, te encendía contigo entre los dedos las tertulias se hacían interminables.
 ¡Pero que tonta!, era al pensar que era especial para los demás teniéndote entre mis dedos.
Aún recuerdo que al principio, te usaba con marcas glamorosas, que vi en la propaganda de una revista de moda.
 Quien me iba a decir a mi, que con los pasos de los años, esa misma revista que nos lo metía  por los ojos, ahora escribiese artículos criticando e informando sobre las malignidades  de su uso, poniéndonos a los que aún tenemos una relación estrecha con vosotros como apestados de la sociedad. 
Con el paso de los años, me dí cuenta que tanto glamour me salía caro, así que deje el glamour de lado y te vestí de forma más sencilla y barata.
 Tarde en presentarte a mi familia, bueno creo que no te llegué a presente nunca, me daba vergüenza, sentía que no era una buena hazaña, digna de contarse.
 No quería que mis seres queridos supiesen que había comenzado una relación contigo.
En momentos de soledad me encerraba en mi habitación contigo, y para que nadie apreciara el olor que dejabas, me asomaba a la ventana ya fuera invierno o verano y emprendíamos largas conversaciones.
¡Tu si que sabes todo de mí!, nadie mas que tu, a sido  testigo de mis desconsuelos y mis alegrías,  
Cuantos años juntos, compartiendo momentos inolvidables, acompañados o en soledad.
Tengo que decirte que me he sentido feliz a tu lado, pero a la vez esclava de ti, no podía salir de casa sin llevarte conmigo, siempre juntos. Me has hecho hacer burradas cuando no te tenía a mi lado, te buscaba con ansiedad, y hasta que no lograba tenerte conmigo no estaba tranquila.
Ahora me planteo si ha sido una relación sana o todo lo contrario, una relación que poco a poco se fue convirtiendo en una necesidad, eso es lo que no me gusta de ti, el  no poder prescindir de tenerte a mi lado.
Han sido pocas veces las que hemos decidido separarnos, pero cuando esas veces han surgido me he sentido fatal y al final terminaba volviendo a tu lado.
Tengo que reconocer que me has hecho mucha compañía, que nunca me he sentido sola estando a tu lado, pero también te digo que esto no es sano. El tener que depender de ti para todo, no es bueno.
También me has hecho caer enferma, asfixiándome, como si me estuvieras estrangulando, en esos momentos me tuve que separar de ti, y no te eche de menos, pero cuando esa asfixia se pasaba, otra vez volvíamos a estar juntos.
Nunca he tenido una relación tan duradera con nadie y eso me fastidia por que no ha sido una relación sana, de la que sentirse orgullosa. Psicológicamente hablando me hubiesen diagnosticado falta de autoestima.
No se si con el paso de los años estoy empezando a quererme mas, y valorar lo que es bueno para mi, por esos me estoy planteando dejarte para siempre. Creo que va ha ser hoy mismo cuando lo haga,  te preguntaras porque. Te lo voy a contar, pero no quiero que me trates de convencer que estoy equivocada, porque ahora mas que nunca tengo claro que no eres bueno para mi. Y te digo por que;
Me cuestas dinero,
Me quitas libertad
Me quitas salud
Me quitas tiempo
Me haces sentirme una apestada
Me dejas sola
 por eso y un montón de cosas mas he decidido dejarte.
 Se que lo voy a pasar mal, que te voy a echar de menos, que voy ha sentir ansiedad y que  voy a tener tentaciones de volver otra vez contigo pero espero tener la fuerza de voluntad suficiente para no hacerlo.
Desde estas palabras quiero agradecerte momentos de compañía que me has dado, pero si de verdad me quieres, me tendrás que ayudar en estos primeros meses de desconexión contigo y que después de un largo tiempo sin estar juntos que  cuando nos reencontremos podamos hablarnos sin sentir la necesidad del uno con el otro.
 Quiero que me comprendas, y  que respetes mi decisión, no es porque no te quiera, tan solo es porque he descubierto que las relaciones de dependencia no son buenas para mi.
Sin mas y con la incertidumbre de que esta decisión va ha ser prospera me despido de ti

 




MARÍA Y EL GIGANTE GRANDULLON



Érase una vez una niña que se llamaba María, vivía en una pequeña aldea con su abuela.
Cierto día la abuelita de María tuvo que ir a la ciudad para hacer unas compras, y María se quedó al cuidado de la casa y de los animalitos que en ella vivían: un gato, que se llamaba Gruñón (le pusieron ese nombre porque no paraba de maullar), también tenía una perrita que se llamaba Lista, dos gallinas, un conejo, un cerdito y una vaca que se llamaba ligera.
La abuelita era una señora mayor que la gustaban las cosas en orden y que a sus animalitos no les faltase de nada, por lo tanto antes de marcharse a la ciudad puso al corriente a María de todas las faenas que tenía que hacer en el tiempo que ella estuviese fuera de casa.
María que era una niña muy aplicada, prometió que lo haría todo tal y como a ella la gustaba.
Cuando se marchó se puso hacer las tareas de casa, luego atendió a los animales. Primero fue a ordeñar a Ligera, pues la pobre estaba que reventaba de leche, cuado terminó de ordeñarla la sacó al prado para que comiese hierba, con la leche que sacó de Ligera le dio el desayuno a Gruñón, que no paraba de maullar, luego puso a Lista los huesos que habían sobrado de la cena  y un gran cuenco de leche. María trataba con mucho cariño a Lista ya que  esperaba para dentro de unos días ser mamá, luego echo de comer a las gallinas, al conejo y al cerdito.
Una vez terminó todas las tareas, se acordó que al día siguiente era el cumpleaños de la abuelita y no tenía nada para regalarla, pensó en muchas cosas,  al final decidió regalarla un ramo de flores. Ella sabía un sitio donde habían lindas flores de muchos colores, pero ese lugar era peligroso y su abuelita la tenía prohibido acercarse por allí, ya que había un río muy grande al que llamaban “el río del gigante”. Le llamaban así porque en la otra orilla vivía un gigante al que todo el mundo tenía mucho miedo y nadie se acercaba por aquella zona pues decían que cuando se acercaba alguien el gigante ordenaba con palabras mágicas que el río se tragase a todos los curiosos. Pero ella no se creía aquellas historias, pensaba que la gente en realidad se lo había inventado porque tenían miedo del gigante, y temían que les hiciese daño, así que no se lo pensó dos veces y se fue con su cesta a recoger flores para la abuelita.
-Ya me queda menos para llegar- pensó María, tras caminar un poco mas se abrió ante ella una hermosa pradera llena de flores. ¡Que flores tan bonitas! ¡Las hay de todos los colores! Como la van a gustar.
Comenzó a llenar su cesta con flores de todos los colores como ella sabía que la gustaban. Pero se dio cuenta que la faltaba una de color naranja así que se fue acercando al lugar prohibido donde estaba la flor mas hermosa que jamás había visto. Al ir a cogerla resbaló y cayo al río, con los nervios se olvido de nadar y comenzó a pedir auxilio pero nadie la oía. Ya que por aquella zona no solía ir nadie.
El gigante estaba en su castillo durmiendo y no se enteraba de los gritos de María. Un pajarillo que estaba por allí vio a la niña en peligro y fue en busca del gigante. Se metió en su habitación y empezó a picotearle en la nariz para que se despertará. El gigante por fin se despertó, y al oír los gritos de auxilio salio corriendo haber que sucedía. Al ver a la niña en peligro se metió al río con rapidez. Era enorme, tan grande que el agua solo le cubría por las rodillas, así que fue muy fácil para el sacarla del agua, la cogió en sus brazos y la llevó a su castillo.
Las ropas de María estaban empapadas y el gigante no podía dejarla marchar así, encendió la chimenea y puso a secar la ropa, mientras María cubierta con una manta algo asustada porque nunca había visto a alguien tan grande comenzó a charlar con el. El gigante la dijo que estaba muy contento de que estuviese en su casa ya que siempre estaba solo y aburrido ya. Su única compañía eran los animalitos que allí vivian.
María le contó que la gente de la aldea le tenían miedo y que inventaban historias horribles para que los niños no se acercasen por los alrededores, pero no te preocupes que desde hoy  me voy a encargar de que esos miedos terminen. de una vez por todas. Les contaré que me has salvado la vida.
Al cabo de un rato María se dio cuenta que era muy tarde y que tenía que volver a casa, sino la abuelita se iba a preocupar. Cuando llegase y viera que no estaba por allí.
El gigante la acompaño y cruzo el río y la  ayudo a coger las flores que se la habían caído.
María cuando llegó a casa, la contó todo lo ocurrido a su abuelita, y la pidió permiso para ir a decírselo a todos los aldeanos.
Fue casa por casa contado lo sucedido, les costo trabajo creerlo pero confiaban en sus palabras. Todos se sintieron avergonzados y decidieron ir a pasar una tarde con él para pedirle perdón y agradecerle lo que había hecho por María.
También querían llevarle un regalo pero no sabían que  regalarle, de repente, a María  se la ocurrió que le vendrían bien unos zapatos ya que se dio cuenta que andaba descalzo. Y posiblemente era porque no tenía zapatos.
Como en la aldea había un zapatero fueron a su casa y entre todos le hicieron unos.
La abuelita mientras preparó una gran tarta de chocolate para celebrar su cumpleaños con el.
Al día siguiente se reunieron todos en la plaza y desde allí partieron para ir  a casa del gigante..
¡Que gran sorpresa le dieron!, nunca en la vida había visto tanta gente junta. El alcalde en nombre de todos los aldeanos le dio las gracias por salvar la vida de María y le pidió perdón por haber desconfiado de él durante tantos  años.
Se emocionó al ver tantos amigos reunidos y entre sollozos les invitó a entrar en su castillo. Allí bailaron y cantaron y se lo pasaron en grande.
Cuando llegó la hora de volver a casa se puso muy triste, tenía miedo de que no volviesen mas por allí, pero María se acercó a él y trepando por sus piernas hasta llegar a sus oídos le dijo: no te quedes triste, te prometemos que vendremos todos los días a jugar contigo y  te invitamos a ir a nuestra aldea para que la conozcas.
Gracias María hoy ha sido el día mas feliz de mi vida.
Y allí a lo lejos se quedaba el gigante rodeado de los animalitos del bosque sacudiendo su enorme mano  despidiéndose de ellos.
Cuando ya estaban a punto de cruzar el río se dieron la vuelta y gritaron con fuerza  ¡TE QUEREMOS AMIGO, PRONTO NOS VEREMOS!
Los aldeanos desde entonces presumían de tener como amigo a un gigante al que  cariñosamente le llamaron  GRANDULLON.

jueves, 16 de febrero de 2012

MARÍA Y SUS INQUIETUDES


Esta es la historia de María, una mamá que se encontraba muy triste y desolada.
Tenia una familia estupenda a la que adoraba y cuidaba con todo su cariño, nunca les faltaba una sonrisa, ni una caricia, lo daba todo por ellos, pero últimamente, no era plenamente feliz.
Cuando se quedaba sola no hacia mas que preguntarse ¿Qué me pasa, por que no me siento feliz? Si tengo todo lo que cualquier persona podría desear.
Un día mientras planchaba cuidadosamente la ropa de sus hijos se la ocurrió la brillante idea de hacer una consulta a su duende interior, si me habéis oído bien, ¿no sabéis que todos tenemos un duende interior que nos acompaña a lo largo de nuestra vida? Pues si, todos le tenemos,  es el duende de la sabiduría María cariñosamente le llama Calixto. El todo lo sabe y siempre tiene una respuesta para nuestras dudas. María siempre que le necesita le llamaba para pedirle ayuda. Como en esta ocasión de tanta angustia para ella no dudo en  consultar con él sus inquietudes.
El siempre la había acompañado desde que nació,  la guiaba en su día a día, sin que ella apenas lo notara. Era un duende muy sabio y buena persona.
Cuando ya estuvo preparada para contactar con su duende le llamo: ¡Calixto, Calixto! ¿Estas ahí?, por fin la oyó y enseguida se apresuró a contestarla, un tanto sorprendido, ya que hacía tiempo que no consultaba  nada con él. .
Hola María, que alegría me da que te acuerdes de mi
¡Hola! Calixto hacia mucho tiempo que no me ponía en contacto contigo y no es porque no me acuerde de ti, es  por falta de tiempo.
No te preocupes, te entiendo perfectamente, recuerda que siempre estoy contigo.
¿Y a que se debe esta visita inesperada?
Mira Calixto últimamente no se que me pasa, me siento infeliz, no tengo ilusión por nada, apenas salgo, ni río, solo vivo para hacer feliz a mi familia pero yo no soy, y encima me siento culpable y egoísta por quejarme, en fin no se como solucionar mi problema.
El duende muy atento la escuchaba e iba anotado todos los detalles que ella le iba comentando.
Al cabo de un rato cuando termino de contarle todo lo que la preocupaba el comenzó hacer preguntas:
-Vamos a ver María ¿tú te sientes querida por tu familia?
pues claro que si
¿crees que te quieres a ti misma?
En eso tengo dudas
¿Qué cosas haces para demostrar a tu familia y amigos que les quieres?
Pues les doy amor, comprensión, trabajo duro para que no les falte de nada, soy su paño de lágrimas.
y dime María- ¿y para ti, que cosas haces para sentirte bien contigo misma?
Pues la verdad es que últimamente no hago nada solo vivo por y para ellos
Pues ahí esta el problema de tu infelicidad,  no haces, ni siquiras intentas hacer algo por ti y para ti.
Todos necesitamos querernos a nosotros mismos para sentirnos bien y ¿como querernos? pues muy sencillo, haciendo cosas por nosotros, cosas que nos gusten y nos aporte satisfacción personal, cuidando nuestro cuerpo, reírnos, salir con amigas, hablar con personas afines a nuestros gustos, en resumidas cuentas teniendo un espacio para ti misma y tú últimamente por lo que me cuentas no lo tienes, así que manos a la obra, espero que el próximo día que contactes conmigo me cuentes todos tus avances.
Ella muy agradecida pero a la vez temerosas de no saber como empezar  se despidió de Calixto.
El que era un duende muy listo no la dejó sola  en este camino a su felicidad y día tras día la acompañaba mentalmente aportándola ideas para que María las pusiera en práctica.
La primera idea que se la ocurrió  fue comprarse un cuaderno muy bonito en el que poder escribir todas sus dudas, pensamientos e ilusiones. Comenzó su cuaderno agradeciendo a su duende la ayuda prestada,  por haberla abierto su mente y su corazón haciéndola comprender lo que la estaba sucediendo.
De repente,  se la ocurrió que tenia que escribir todo aquello que la gustaría hacer por y para ella, casi acaba el cuaderno de tantas cosas que siempre deseó hacer y que nunca hacia por anteponer las necesidades de los demás a las de ella.
Ese día se sintió muy feliz y pletorica, que buena idea  he tenido con esto, seguro que consigo todo lo que me hace feliz - comentaba María-.
Al día siguiente cuando se levanto y como todos los días se puso hacer sus rutinas cotidianas y mientras, pensaba – Cuando termine de hacer mis obligaciones empezare hacer todo lo que escribí en mi cuaderno de ideas, así es como  llamo  a su cuaderno- pero, ¿que pasó?, que cuando quiso terminar con sus tareas ya era la hora de recoger a los niños en el colegio y posteriormente atenderles en sus tareas; y entonces llegó la desilusión, de nuevo  no hizo nada de lo que tenía pensado hacer para su deleite.
 Algo no estoy haciendo bien, esto no puede seguir así, de repente la voz de Calixto resonó en su cabeza. - Pero  como quieres conseguir tu propósitos si no te cedes tiempo para ti y no delegas tareas en tu familia-, es verdad tengo que hablar con mi familia y contarles lo que me esta pasando para que  me ayuden en las tareas de casa, y así tendré mas tiempo libre para dedicarme a mis cosas.
Se la ocurrió que hablaría con ellos el próximo fin de semana, de ese modo todos estarían relajados y predispuestos para escucharla.
Llegó el fin de semana y cuando  ya se sentía preparada para contarles lo que la sucedía estos empezaron ha reírse y a no tomarla en serio,  no estaban acostumbrados a que mamá les contase sus preocupaciones,  se sintió ofendida y no pudo contener las lagrimas, fue entonces cuando todos callaron sus risas y con un abrazo de arrepentimiento la animaron de nuevo a que les contase lo que la ocurría, al terminar sintió un gran desahogo y satisfacción por haber cumplido su primer propósito que era el de expresar sus inquietudes cosa que nunca  hacia, por otra parte ellos la apoyaron en su decisión de tener su propio espacio, la ayudaron hacer un croquis  en el que organizaron las tareas  que cada uno tenia que hacer, de ese modo  la quedaría tiempo para ella.
 Y así fue como María comenzó el camino hacia su felicidad, no fue fácil pero con la ayuda de su duende y sus ganas fue consiguiendo sus propósitos.
Primero comenzó con pequeñas cosas, cosas que ni siquiera se la hubiera pasado por la imaginación que sabría hacer.
Posteriormente se apunto a una asociación donde puso en práctica sus habilidades sociales que estaban muy olvidadas.
Hizo nuevas amistades de las cuales aprendió cosas que no sabía y ella también aporto cosas a sus amigas, porque  todo el mundo incluso María tienen cosas que enseñarnos.
También tuvo desilusiones y malos ratos, pero los supo afrontar siempre de la mejor manera para ella y para todos.
Participa en talleres para seguir aprendiendo a crecer como persona.
María es otra mujer,  ni ella misma  se reconoce cuando se mira en el espejo, y es que, no se esta dando cuenta que ahora si es ella, la mujer que siempre quiso ser, alegre, luchadora, comprometida con la sociedad,  amiga de sus amigos, sincera, amorosa, feliz……..
Ahora sus amigos la dicen: María que bien te veo, ¿te has hecho algo? y María les dice: si me he inyectado una dosis de autoestima y no veáis  como rejuvenece la piel.
María todavía sigue aprendiendo y de vez en cuando consulta con su sabio duende, que la guía y ayuda en sus dudas y decisiones.
Y esta es la historia de una mujer que aprendió y sigue aprendiendo a quererse y valorarse. 

viernes, 4 de noviembre de 2011

EL VIAJE DE PEDRITO DESTINO A..........



Todo estaba preparado en casa. Las maletas cerradas y el bolso de mano con lo imprescindible para el viaje. Yo también preparé mi mochila en la que llevaba lo necesario para que el trayecto se me hiciera más corto. Era mi primer viaje en avión, y  los nervios de la incertidumbre se reflejaban en mis gestos. Un montón de preguntas se arremolinaban en mi cabeza desde que mis padres me dijeron que íbamos a realizarlo.
Mi amigo Juan, que ya había viajado en avión, me explicó lo alucinante que era ir por encima de las nubes. Me aconsejó que llevase a mano la cámara de fotos y sobre todo mi diario, para que en cada momento escribiera esas sensaciones. También llevaba algunas golosinas y un avión de juguete que desde pequeño me acompañaba a todas partes. Mi gran sueño era recorrer el mundo en avión, y para premiar mis buenas notas y buen comportamiento, mis padres decidieron hacerme ese regalo. Viajaríamos en avión hasta Orlando para visitar el mundo mágico de Disney.
_¿Todo listo, Pedrito?-Preguntó mi madre antes de abrir la puerta para emprender esa gran aventura- El taxi nos espera.
-Si mamá –respondí-, todo está listo.
El taxista era muy simpático y experto, pudo adivinar sin decirle nada que era mi primer viaje en avión.
-No tengas miedo a los aviones, chaval, te gustará la experiencia –me decía con tono socarrón.
Ya en el aeropuerto, cogimos un carrito para transportar las pesadas maletas, y nos dirigimos a la ventanilla de embarque par facturarlas. Aun faltaba una hora para que saliera el avión, así que nos fuimos a comprar unas revistas y a tomarnos un refresco.
Mis padres me preguntaban todo el rato que como me encontraba. Yo respondía que bien pero en el fondo estaba muerto de miedo, aunque contento por ver cumplido uno de mis sueños. Después de un tiempo en la cafetería, oímos por megafonía anunciar que los pasajeros del vuelo a Orlando podíamos embarcar. -¡Por fin! –grité con muchas ganas mientras apuraba de un sorbo mi refresco.
Los pasillos que llevaban al avión eran interminables, la gente caminaba con paso ligero, querían llegar los primeros y nosotros también aceleramos el paso contagiados por los demás. Tras salir por la puerta de embarque y después de un corto recorrido, llegamos al pie del avión, era impresionante verlo tan de cerca, parecía un pájaro sobrenatural que brillaba como un diamante por el reflejo del sol.
La tripulación nos esperaba al pie de las escaleras, las azafatas, los pilotos y los auxiliares, todos elegantemente uniformados con traje color azul cobalto. Las mujeres llevaban un pañuelo de colores anudado al cuello. Todos nos daban la bienvenida con una sonrisa.
Subimos la escalinata y justo en la entrada del avión otra azafata esperaba para acompañarnos a los asientos.
-¡Que chulada, me pido la ventanilla! –dije a mis padres mientras me acomodaba-
Empecé a inspeccionar cada rincón del asiento, y tal como me dijo mi amigo Juan dejé a mano el diario y la cámara de fotos. Miré a mi alrededor para ver si viajaba algún otro niño con el que compartir el largo viaje, y pude divisar, tres asientos por detrás del mío, a una niña rubia de ojos azules y a un chico algo mayor que ella, que me miraron con indiferencia. Los demás asientos estaban ocupados por adultos, algunos parecían ejecutivos, porque enseguida sacaron sus ordenadores. También había un grupo de abuelitos, todos con un pañuelo verde atado a sus cuellos, y con cara de querer pasarlo muy bien.
El asiento de delante estaba ocupado por una pareja de aspecto extravagante, no vestían de forma convencional, cosa que me llamo mucho mi atención. Lo que no me podía imaginar es que esa pareja iba a ser tan importante en mi primer viaje en avión.
Por fin se cerraron las escotillas. Una azafata tomó u micrófono y se colocó en medio del pasillo junto con las demás y comunicó en varios idiomas que nos pusiéramos el cinturón de seguridad, porque pronto íbamos a despegar. A continuación explicó cómo colocarse el chaleco salvavidas, mientras su compañera hacía la demostración siguiendo sus instrucciones.
Hice algunas fotos antes de despegar. Pude fotografiar un avión que se disponía a salir antes que el nuestro.
Por fin llegó la hora del despegue, y según íbamos tomando altura, todo empezaba a verse diminuto. Sobrepasamos las nubes que parecían hermosos algodones agolpados unos contra otros, y me dieron ganas de saltar y zambullirme entre ellos.
Acabábamos de despegar y ya había hecho más de cincuenta fotos. Mi madre, que estaba a mi lado, no tardó en dormirse. Había madrugado mucho para prepararlo todo y cayó rendida. Mi padre se puso a leer el periódico. Yo estaba cansado pero no podía dormirme, así que empecé a escribir en mi diario.
Cuando llevábamos tres horas de viaje, el hombre y la mujer que estaban senados delante de mí sacaron de su mochila un álbum de fotos y un cuaderno, y empezaron a escribir en él según iban viendo las fotografías…….. Como estaba un poco aburrido me acerqué a husmear para ver lo que hacían, ellos se percataron y con una sonrisa de cordialidad me preguntaron como me llamaba y el motivo de mi viaje. Conteste tímidamente, y les pregunté que si el álbum que llevaban era de su familia, a lo que ellos muy respetuosamente contestaron que no, y me invitaron a sentarme en un asiento libre que había junto a ellos para que pudiese ver las fotos.
Me dijeron sus nombres, se llamaban Carlos y Lorena, y su viaje no era de placer, sino de solidaridad. Un viaje donde iban a poner en marcha un proyecto para ayudar a los mas necesitados. En aquel alblum estaban las imágenes de niños que habían sido apadrinados por familias españolas, y a quienes llevaban diferentes regalos de su parte. Ellos hacían de intermediarios. Cada foto de aquellos pequeños tenía  una historia, las cuales me contaron detalladamente.
Según iban pasando las hojas, apareció la foto de un muchacho que ocupaba una página completa. Sería aproximadamente de mi edad, iba vestido con ropas viejas, y unos zapato que dejaban al descubierto sus dedos. Me llamó especialmente la atención su sonrisa, fue como si su mirada me invitara a conocerle para ser su amigo.
Carlos y Lorena se dieron cuenta y comenzaron a hablarme de él. Se llamaba Ernesto, era el mayor de siete hermanos huérfanos, sus padres murieron de tifus y él se hizo cargo de ellos con tan solo ocho años, cuidándoles y proporcionándoles alimentos que recogía de los basureros. Pero a pesar de tantas dificultades no había perdido su sonrisa,
Esta a la espera de ser apadrinado por alguien –explicaban- Con el dinero que reciba podrá dar estudios y alimentación a sus hermanos e incluso tener una vivienda.
Ya habían pasado siete horas desde que partimos de España pero se me paso el tiempo volando. Decidí volver a mi asiento y traté de dormirme pero no podía conciliar el sueño, porque mi cabeza no paraba de darle vueltas a aquellas historias que mis compañeros de viaje me habían contado. En especial la de aquel muchacho sonriente.
Después de pensar mucho en ellas, decidí que ya no quería ir a conocer Disney, que prefería emplear el dinero que íbamos a pagar por la estancia en el parque en apadrinar a Ernesto y a sus hermanos. Con todo ese dinero él no tendría que volver a rebuscar entre la basura y podrían vivir dignamente.
Estaba impaciente por que mis padres se despertaran para contarles mí decisión. Mientras desayunábamos les conté lo ocurrido mientras dormían.
-Me he hecho amigo de las personas del asiento delantero, son muy simpáticos y no van a Orlando, van a otra ciudad para ayudar a niños necesitados-relaté entusiasmado-. Tenéis que conocerles.
-Espera al menos a que acabemos el desayuno, hijo –decían mis padres para calmar mi impaciencia.
Por fin terminaron y les presenté a Carlos y a Lorena. Tras los pertinentes saludos y explicaciones  de su proyecto, mis padre me recordaron la suerte que teníamos por tener todo lo necesario para vivir cómodamente, pero lo que no se podían esperar, era lo que yo había decidido hacer.
-Mamá, ya no quiero ir a DISNEYWORLD.
-¿Cómo dices?-preguntó mi madre sorprendida-. ¿He oído bien, que no quieres ir a Disney? ¿Entonces para qué hemos venido hasta aquí? Y podías haberlo pensado antes ¿no? –refunfuñó.
-No mamá, he decidido que en vez de gastar el dinero en ir al Parque, quiero emplearlo en apadrinar a Ernesto, el niño dfe la foto, y a sus hermanos.
Mis padres no salían de su asombro, pro les pareció una muy buena decisión.
-Está bien hijo, si así lo quiere emplearemos el dinero en apadrinar a esos niños.
Renuncié a mi visita a los parques de Disney para ayudar a Ernesto y sus hermanos. Habría suficiente dinero para mantenerlos durante varios años. Ellos tendrían comida, vivienda y educación, y además yo ganaba un amigo en la otra parte  del mundo con el que compartir un montón de cosas.
Mis padres, después de hablar con Carlos y Lorena, me propusieron que les acompañásemos para conocer a los niños personalmente. Entre tantas alegrías y emociones, por fin me quedé dormido hasta que llegamos a Orlando, donde cogeríamos otro vuelo que nos llevaría a la ciudad donde se encontraban los muchachos.
Recogimos nuestros equipajes y sacamos un nuevo billete de avión, para viajar hasta nuestro nuevo destino. Tuvimos largas conversaciones en el aeropuerto, donde mis padres se informaron bien sobre la situación de esos niños.
Por fin anunciaron por megafonía que podíamos embarcar, esta vez, todo era distinto, ahora el viaje tenía otro sentido.
Una vez en el avión comencé a escribir una larga carta a Juan, contándole lo sucedido hasta el momento, lo hacía con gran alegría, aunque estaba seguro de que a mi amigo le costaría mucho entenderlol.
El avión era en esta ocasión más pequeño y no iba lleno, se notaba que al lugar donde nos dirigía no era un destino turístico. El viaje duró un par de horas, y al igual que en el anterior vuelo, estaba atendido por simpáticas azafatas que constantemente nos preguntaban si necesitábamos algo.
Por fin llegó el momento de aterrizar. Estaba nervioso porque iba a conocer a Ernesto y a su hermanos, y encima les llevaba buenas noticias. Cogimos una guagua, -como llaman allí a los autobuses-, que nos llevó a un humilde hotelito cercano al poblado donde vivían.
Tras descansar un rato y darnos un baño, pregunté a mi madre si podía regalar a los niños algo de mi ropa. Ella contestó afirmativamente. También preparé unas chocolatinas y caramelos que había comprado en una tienda del aeropuerto antes de partir.
Nuestros amigos vinieron a buscarnos para acompañarnos al poblado. Fuimos caminando pues no estaba demasiado lejos. Según nos acercábamos, se oía el bullicio de los niños. Cuando nos vieron llegar, pararon sus juegos, salieron corriendo hacía nosotros y se encaramaron al cuello de Carlos y Lorena a quienes ya conocían de otras veces. Sabían que ellos les llevaban una esperanza de vida.
Al fondo, entre unos matorrales, apareció Ernesto eguido de sus seis hermanos que se acercaron tímidamente. Carlos y Lorena les explicaron ewl motivo por el que estábamos allí, y Ernesto primero me miró con una sonrisa de oreja a oreja y después me abrazó con fuerza. No paraba de repetir <<Amigo, amigo, amigo…>>. Mi madre visiblemente emocionada, se agachó para abrazar a los seis pequeños, que enseguida se agarraron a su cuello llamándola madrina…
Vivimos una semana muy intensa y gratificante. Ayudando a aquellos niños y conviviendo con ellos. Aprendí a valorar aún más todo lo que tenía. La vida de Ernesto y sus hermanos mejoró gracias a mi decisión de cambiar la magia de Disney por experimentar la realidad de la vida..
Ahora estudio duro para hacerme piloto, y sueño con pilotar un avión al que pinso llamar: El Avión de la Esperanza.
FIN

sábado, 23 de abril de 2011

CRÓNICA DE NUESTRO VIAJE A PARIS




CRONICA DE NUESTRO VIAJE A PARIS


Todo esta bajo control, maletas hechas, mochila de mano con libros, revistas, un cuaderno y varios bolígrafos. 
Otra mochila con bocatas para el camino y agua, una bota de vino no podía faltar, nuestro sello español para este viaje.
Corrillos de personas esperando a la llegada de los autobuses con sus respectivas familias que van ha despedirles.
Tras media hora de espera por fin se divisan los autobuses a lo lejos, el revuelo comienza, todos quieran ser los primeros en subir para coger el mejor sitio.
Todos abordo, los motores en marcha, nos disponemos a partir hacia París.
La primera parada será en Burgos, donde pararemos a estirar las piernas.
Durante este trayecto nos reparten unas camisetas, y unos  pañuelos que serán nuestra identificación de grupo.
Por fin llegamos a Burgos todos tenemos ganas de compartir nuestra experiencia, en este corto trayecto, con los de los otros autobuses, media hora para estirar las piernas. Hace frió en Burgos así que nos tomamos un café calentito, tras quince minutos de descanso  de nuevo ponemos rumbo a Paris.
La próxima parada será en Irún frontera con Francia,
En el autobús ya se oyen ronquidos. Todos empezamos a quedarnos dormidos, algunos les cuesta trabajo conciliar el sueño, y se empieza a echar en falta nuestras cómodas cama. Nada mejor que salir de nuestros hogares y ciudades, para saber apreciar lo que tenemos.
Tras un largo trayecto por fin llegamos a Irún. Nos desperezamos y bajamos con caras de sueño, nos tomamos un café y vamos al aseo a evacuar los líquidos retenidos durante este trayecto.
La próxima parada será mas larga, esta vez pararemos en Burdeos donde vamos a desayunar en unas praderas que hay al lado del autoservicio, la temperatura es agradable nos tiramos en la hierba, se agradece poder estar tumbado simulando que estamos en la cama, tras un largo descanso partimos a nuestro nuevo destino, esta vez será en POITERS donde iremos a el primer hotel donde nos alojaremos  para descansar y ver futuroscope un parque temático donde niños y mayores disfrutaremos de sus atracciones para terminar con un espectáculo de agua, música e imagen digno de ver.
El cansancio se aprecia en cada uno de nosotros, tenemos ganas de pillar una cama y descansar.
Todos nos vimos sorprendidos por una esplendida cena servida por camareros perfectamente uniformados.
A la mañana siguiente, tras el descanso, desayunamos y  preparados para seguir nuestro viaje.
La próxima parada seria en  Burdeos  para ver los famosos CASTILLOS DE LOIRA como no podíamos ver todos decidimos ver el CASTILLO DE CHAMBORD un castillo majestuoso rodeado de un emblemático paisaje que nos dejo a todos con la boca abierta, por su belleza y majestuosidad.
Las cámaras de fotos no paraban de trabajar, una foto aquí y allá,  todos sus rincones  eran dignos de fotografiar.
Una vez visitado el castillo nos dispusimos hacer picnic, cada uno de nosotros sacamos nuestros bocatas en una hermosa pradera que rodeaba al castillo.
Tuvimos tiempo para hacer alguna compra de subvenir del lugar.
Todos a bordo, nos dirigimos a Paris nuestro destino definitivo ya queda menos para conoce Paris, todos estamos ansiosos de llegar.
Tras unos cuantos kilómetros por fin llegamos a la ciudad del Amor, de la Luz,  allí nos esperaba la Torre Eiffel, toda ella majestuosa esperando nuestra visita.
Nos dirigimos al parking del Louvre, cercano al lugar donde cenaríamos.
Una vez allí, nos dieron tiempo libre para tomar contacto con la ciudad, unos ser fueron a ver las inmediaciones del Louvre, otros se dirigieron a ver los Campos Eliseos en fin cada no eligió lo que mas le apetecía.
Nosotros decidimos tomarnos una cervecita en una terraza enfrente de Louvre donde pudimos disfrutar de su belleza arquitectónica, nos resulto curioso la colocación de las mesas en la terraza todas ellas mirando hacia la calle, también  comprobamos que los parisinos no van tan deprisa como los Madrileños, que parece que siempre tenemos prisa, también pudimos  comparar la diferencia de los bares de España a los de París, echamos de menos los aperitivos de España, el ambiente cercano y acogedor que nos proporciona, nada que ver con los parisinos.
Después de saciar la sed nos dirigimos a ver el Louvre, nos impresiono su tamaño y grandeza arquitectónica y como no, dimos rienda suelta a nuestra cámara de fotos.
A la hora estipulada de la cena nos dirigimos al restaurante donde cenaríamos, nada que ver con el del día anterior, esta vez los camareros éramos nosotros mismos.
Una vez cenamos nos dirigimos al hotel donde descansaríamos, para a la mañana siguiente visitar París sus lugares mas emblemáticos. Primeramente hicimos una visita guiada en auto bus, donde recorrimos los lugares mas emblemáticos de la ciudadcomo,  La Plaza de la Bastilla,  pasando por la calle de  Saint Antonet (calle de la nobleza), Biblioteca, Isla de S. Luis, la Conserjería, Notre Dame, Barrio Latino donde se encuentra la Soborne, Liceo Luis XIV. El Partenón donde se encuentra los restos de las personalidades mas emblemáticas de la ciudad, pasamos por la Biblioteca, Los Jardines de Luxemburgo donde se encuentra el Senado, el Bulevar de San Miguel, La Estatua de la Libertad, La Escuela de Bellas Artes, los Jardines de la Pillería, Plaza de la Concordia, los Campos Eliseo, la Torre Eiffel, donde nos bajamos para fotografiarla de cerca, nunca imagine que fuera tan grande, Hospital de los Invalidos, etc.
Todo este trayecto pasando por los bellos   puentes que cruzan el Sena.
De nuevo nos dirigimos a la Torre Eiffel donde nos dieron la opción de quedarnos o seguir hasta la Catedral de Notre Dame, nosotros decidimos ir a ver Notre Dame, así que continuamos el trayecto.
El auto bus nos dejó  en el parking del Louvre, buscamos un baño antes de empezar nuestra ruta hacia Notre Dame, lo único que encontramos fue  un aseo que costaba un euro, eran unos aseos de lujo, con tienda incluida, con todo los necesario para baños, nos sorprendió los precios del papel higiénico cinco euros por rollo de papel, ni que fuera de oro.
Nos dirigimos a Notre Dame, un vello paseo a orillas del Sena rodeado de bellas edificaciones, por fin llegamos, allí estaba Notre Dame bella catedral donde las haya, con sus bellas vidrieras, que con el reflejo del sol la iluminaba de bellos colores.
Ya era la hora de comer así que sacamos nuestros bocatas en la misma plaza que rodea a la catedral allí nos juntamos unos cuantos de nuestro grupo, donde no faltaron anécdotas que nos hicieron reír con todas nuestras ganas.
En París las distancias son largas así que no nos dio tiempo a ver mucho mas, ya que el autobus nos esperaba para llevarnos Montmartre y Pigalle, Barrio de los Pintores, donde pudimos ver el famoso  Le Moulin Rouge, tras una larga y empinada calle nos encontramos con el barrio de los Pintores, todo el ocupado por bohemios pintores que exponían sus obras en la calle, y un poco mas arriba la majestuosa Basílica del Sagrado Corazón, donde desde sus escalinatas se divisa una panorámica de París, en este barrio nació  Van Gogh, uno de mis pintores mas admirados. He de decir que este barrio me embriagó, con su ambiente bullicioso y bohemio.
Una vez nos  recreamos en esta parada, nos recogió el bus para llevarnos de nuevo a cenar, para después visitar París a través del Sena en el famosos Beteaux Mouches el cual nos mostró una bonita panorámica del París nocturno.
Al día siguiente nos esperaba un duro día, tras el desayuno nos dirigimos a Disneyland París, donde nuestra banda de musica actuara en desfile por sus calles.
 Uno de los momento mas emotivo, sobre todo cuando oímos a través de megafonía el nombre de nuestra Escuela de Música y nuestro pueblo, pero la emoción fue mas grande cuando desfilaban al son de pasodobles a lo que  todos los acompañantes pusimos letra a su música, mas que una lágrima salieron de nuestros ojos, por la emoción del momento.
He de decir que estuvieron brillantes en su actuación.
Después del desfile, todos se quitaron sus uniformes y siguieron, ahora mas relajados, visitando el Parque.
Los demás también reanudamos nuestra visita, montando en todas las atracciones que nos quedaba, disfrutamos como niños,  los mas pequeños se portaron como campeones, en ningún momento hubo  llantos ni quejas y si lo hubo fue pasajero.
Yo disfrute mas viendo como los niños del mundo mágico de Disney  
Tras este largo día volvimos al hotel para descansar.
Al día siguiente fuimos otra vez al parque esta vez a los Estudios Universales de Disney.
Lo pasamos genial, no quedó ninguna atracción sin ser visitada.
Este era nuestro último día en París, salimos del Parque a las nueve para dirigirnos al bus que nos llevaría de regreso a Daganzo.   
Todos subimos al bus agotados, por lo cual no tardamos en quedarnos dormidos, cosa que nos hizo el viaje mas corto.
Yo creo, que con este viaje, todos hemos sabido apreciar más a nuestro país, sus costumbres, sus comidas, etc.
Pero también nos traemos grabado en la retina de nuestros ojos la Belleza de París y los momentos tan divertidos que hemos pasado juntos.
Ha habido anécdotas muy divertidas, hemos compuesto canciones dedicadas a José Mª director de la Escuela de Música, a Nicolás nuestro alcalde.
En fin un viaje maravilloso.
Tan solo me queda dar las gracias a todos los que han hecho posible este viaje.